GRIPE PORCINA = HUMANA.
A propósito del problema mundial con el virus A-H1N1, he querido reflotar el Rinoterm, un invento nacido en el Instituto Pasteur, de París, en donde el premio Nóbel André Lwoff comprobó que los virus no pueden vivir a altas temperaturas y luego en el Instituto Weizmann, el equipo del profesor Aarón Yerushalmi creó un aparato que bombardeaba con vapor a 43 grados Celcius hacia las fosas nasales.
Es agua destilada que se calienta por electricidad, y ese vapor sale por dos boquillas que la persona resfriada coloca bajo su nariz, con una aplicación de 30 minutos, con poco más de un 70 % de curación, tomando en cuenta que a veces, como las defensas bajan, el paciente es atacado por bacterias que complican a un simple resfrío.
¿Y en qué año fue esto? En la década del 70 del siglo 20, y a mediados de la dácada del 80, se hablaba de su pronta comercialización en Europa y los EEUU.
Fuente: Rev.Ercilla N°2494.
