Vivimos en medio de un ambiente difícil, la contaminación nos llega desde los rincones más impensados...y todo por culpa del petróleo y las sustancias tóxicas que lo acompañan...Por ejemplo: muebles, productos de limpieza, productos cosméticos, ropa...¿ropa? ¡claro!
Es que si pensando en ser ecológicos no queremos usar el cuero y optamos por el PVC, resulta que no es una opción sana ni respetuosa medioambientalmente hablando...
Según un estudio del Centro de Salud Ambiental, gran parte de los bolsos hechos de PVC (cloruro de polivinilo) contienen gran cantidad de plomo, toxina vinculada al cáncer, la infertilidad, el Alzheimer, y etc, etc. Los niveles de plomo son a veces 100 veces más altos que lo que se denomina "niveles seguros" para los juguetes de niños, aunque ya se duda de que realmente existan niveles seguros, y aunque no contengan niveles altos de plomo, si contienen cloro, ftalatos, dioxinas, que añaden los procesos de producción, compuestos orgánicos volátiles como el "olor a coche nuevo"...
Y ya que el PVC tiene sus problemas...podríamos pensar en el cuero? Claro, vemos el cuero suavecito, muy bonito...y no pensamos en el proceso del curtido de la piel, que es extremadamente tóxico y puede conllevar cianuro, arsénico y otras sustancias químicas que se relacionan con los trastornos nerviosos, el asma, enfermedades de la piel o las vías respiratorias.
Y los residuos que se eliminan al curtirla, como el pelo, la sal, y una mezcla de materia insoluble acaban en el entorno y pueden contaminar el agua, acarreando problemas insospechados como por ejemplo en Woburn, Massachusetts, cuando se instaló una curtiduría, aumentó de forma preocupante la leucemia infantil.
Creemos que el cuero es un subproducto de la industria de la carne, y ¿por qué no hacer uso de él? Pero ocurre que la vaca para cuero es muy diferente de aquella para carne, lo que significa un mayor consumo de agua, tierra, y a menudo la piel de vaca procede de la India, por lo que el transporte provoca contaminación por todo el planeta, y por si fuera poco, también se provoca deforestación para poder criar más ganado para satisfacer la demanda.
Si optáramos por usar un sustituto del cuero, la opción sintética más segura es el poliuretano (PU), porque se elaboran productos con aspecto muy similar al cuero.
Científicos británicos de la Universidades de Birmingham y Warwick estudiaron, investigaron, qué efectos tienen sobre las personas los fangos humanos y animales utilizados por los agricultores, una vez que son absorbidos por los cultivos.
Esto, porque se buscaba encontrar si había relación entre estos lodos con desinfectantes animales y suavizantes para ropa y el aumento de la resistencia bacteriana a los antibióticos, debido a que las superbacterias se achacaban a dos causas:
-malas condiciones sanitarias, y
-abuso de antibióticos,
Pero con este estudio quedó demostrado que hay una tercera causa:
-las sustancias químicas denominadas biocidas y cuyo origen son los productos de higiene, a los cuales se les puede seguir la pista hasta identificarlos.
Estos biocidas están presentes en la mayoría de los productos de cuidado personal, especialmente en los champús, con lo que inevitablemente llegan a las aguas residuales que luego se procesan y reciclan, y van a parar a los suelos estos elementos genéticos resistentes a los antibióticos.
Si esta resistencia a los medicamentos va en aumento, lo más probable es que este punto sea muy tomado en cuenta a la hora de usar estos biocidas.
Estuve recordando mi primer post, que tuvo como tema un problema que aún no logramos solucionar...las famosas bolsas plásticas cuya mayoría usamos apenas una vez y luego van a dar a los vertederos y ahí permanecerán 400 años, ya que sin oxígeno difícilmente se irán degradando...
Durante estos 3 años he tocado diferentes temas, he recibido visitas desde muchos lugares, países lejanos y he recibido hartos comentarios que los bloggeros agradecemos mucho siempre, porque nos gusta recibir opiniones, argumentos y saludos.
La Ciencia explica muchas cosas que nos suceden, otras las intenta explicar, y personalmente me gusta averiguar "los por qué", y gracias a este blog he encontrado personas con este mismo tipo de inquietud con las cuales compartir y aprender, y la verdad es que ¡no paso un día sin aprender algo! Es emocionante porque el ser humano es tremendamente inteligente, pero también es algo triste comprobar que hay cosas que no hemos podido dejar atrás, como las guerras que tanto sufrimiento causan.
Gracias por vuestra compañía, y espero su visita las veces que quieran.
A veces bastan ideas simples para alegrar nuestro entorno. Ideas simples y algo de trabajo...pero lo mejor de todo, es lograr la participación entusiasta de muchas personas y es lo que ocurrió en París, en que el artista Paule Kingleur convirtió algunos de los miles de postes en sitios para colgar unos bellos micro-jardines hechos por unos 600 escolares parisinos que plantaron las semillas y las cuidaron hasta transformar esos maceteros en adornos de tomates, rúcula, rábanos y diversos tipos de flores.
Lo hermoso de esto, fue el trabajo conjunto de esos niños escolares con personas sin hogar de una asociación de rehabilitación que se encargaron de confeccionar las macetas con cartones de leche ya utilizados, y las envolvieron en bolsas de tela reciclada cosidas a ellos.
Preciosa iniciativa para poner la nota de color a los barrios de París.
A propósito de la emergencia nuclear en Japón, en todo el mundo se está discutiendo sobre la seguridad al producir energía nuclear...Lo malo es que a veces confundimos "argumentos" con "opiniones", creyendo que son lo mismo.
El argumento que se esgrime al defender la instalación de una planta, es que la energía es barata, y esta soberana mentira se transforma rápidamente en una opinión machacona, pues nada la sustenta.
Veamos.
Para poder dar el visto bueno a un proyecto de este tipo, hay que invertir muchísimos recursos en seguridad, recursos que pondrá el Estado con impuestos pagados por todos los habitantes del país; es decir, que si después no aparece en la boleta de la luz no debemos pensar que esta seguridad es gratis sino que la pagamos por otro lado...O sea, nos hicieron lesos.
Otro argumento de los defensores de esta energía: es limpia. ¡Segunda mentira! Los residuos nucleares estarán ensuciando nuestro planeta por millones de años,¡ mismo tiempo que varias generaciones estarán pagando la gestión de esos residuos!
Sólo con esto, ya tenemos dos costos ocultos.
Si se produce una catástrofe natural, que en el caso de Japón fue por partida doble, terremoto y tsunami, habrá que agregar los costos de evacuar poblaciones, descontaminar el lugar afectado, costos de enfermedades asociadas, exámenes continuos a flora y fauna (alimentos), tanto en tierra como en mar y aire...Si vamos sumando costos, nos daremos cuenta de que invertir en centrales nucleares no es atractivo si no es con la garantía del Estado.
El riesgo vale dinero, mucho dinero.
Y ya que últimamente hablamos tanto de la "transparencia", es hora de exigirle al Estado que nos explique cuánto aporta o aportará para mantener este negocio nuclear; que nos diga clarito cuánto pagaremos como peaje a la seguridad y al almacenamiento de residuos. Este será el único modo en que podamos apreciar "cuán barata y limpia" es la energía nuclear.
Enseguida podremos exigir que se respete el tiempo para el cual se construyó una central, que si se hace para 40 años, cuando éstos se cumplan lo lógico es pensar que esa tecnología está obsoleta y no estar alargando y alargando el uso...hasta que explote...
Es un producto que se utiliza menos de tres segundos, y sin embargo tiene enormes implicancias ecológicas porque es determinante en la desaparición de árboles y por lo tanto disminuye la captura de carbono ¡! O sea, aumenta el calentamiento global ¡! Y también aumenta la acidificación de los océanos, poniendo en peligro la vida...los corales...
-m m m ... No había pensado en eso ¡
Además, para tratar la pulpa de papel se usan productos químicos... y si lo queremos bien blanquito (¿para qué?), hay que usar cloro...
Leyendo La Vanguardia.es me encontré con una entrevista a tres de los autores de esta interesante visión de la humanidad: Javier Creus, Fernando Casado y Doris Obermair.
Ellos apuestan porque seamos un optimista informado y no un pesimista desinformado, para que veamos cuàl será nuestra colaboración para mejorar la vida en la Tierra y conseguir que el progreso llegue a todo el mundo. Su apuesta es que seamos optimistas porque somos capaces de generar cambios sociales, y que son los ciudadanos los que tienen que regular, denunciar, aportar y definir la trayectoria de hacia dónde vamos.
Dejo aquí el link, porque sé que les resultará interesante la entrevista y las ideas expuestas.
Increíble cómo pasa el tiempo, tan rápido que apenas nos damos cuenta...
Estoy por comenzar mi tercer año escribiendo en el blog, temas diversos que muestran cuan inquieta es mi mente, pero lo que más llena mi espíritu son los amigos/as que he ido encontrando en el mundo, y con los que comparto ideas, opiniones y cariños.
Siempre he tenido inquietudes relacionadas con la ecología, el medioambiente, con la salud, el espacio, con el reciclaje, la contaminación, etc. Temas todos que tienen que ver con nuestra vida, con nuestro planeta, con las pocas posibilidades de ponernos de acuerdo para mejorar el ambiente mundial, con los peligros con que nos amenaza el cambio climático, con los deseos de que haya algo que podamos hacer a nivel personal y que, sumados, genere cambios beneficiosos...por ejemplo yo creo que sería tan fácil tener ciudades limpias y bonitas, si cada uno de nosotros, en vez de tirar el envoltorio de un caramelo o galleta nos lo echamos al bolsillo y luego en nuestra casa lo desechamos en el basurero...Podrá parecernos que es muy poco, pero aparte de mejorar la estética de nuestras calles, evitaríamos alcantarillas y canales tapados que se rebalsan e inundan poblaciones. El hecho de separar la basura y reciclarla, hace que ahorremos energía, árboles, acero, vidrio, aluminio, y que los rellenos sanitarios no se agoten tan pronto. Si mejoramos nuestro autocuidado mejorando nuestros conocimientos sobre salud, sobre alimentación, etc, tendremos mejor calidad de vida, que es lo que importa.
El conocimiento nos libra de pecar de crédulos, catastrofistas, miedosos ante lo desconocido, etc.
Sí, porque tampoco es agradable vivir aterrorizados!
No quiero ser catastrofista, pero estoy impactada viendo las noticias desde Brasil, Australia, EEUU, China, Francia...y me pregunto qué significa -concretamente- tantas inundaciones; cómo puede ser que caiga tanta agua en tan poco tiempo y que no alcance a escurrir...pienso en qué sentiría yo si me levanto una mañana y veo que todas mis cosas están flotando en aguas servidas que escaparon de las redes de alcantarillado saturadas...Creo que no sabría por dónde comenzar a limpiar...A lo mejor me siento ahí, en medio del desastre, y sin saber qué hacer! Yo creo que me darían ganas de arrancar corriendo y sin mirar atrás, abandonando todo...
Ver a esas personas recorriendo las calles de su ciudad a bordo de un bote, es tragicómico...
¿Y qué vendrá después? ¿Estaremos a tiempo para hacer algo? ¿Hacer qué?
Y pensando en todo este tremendo problema mundial, estoy a punto de cumplir dos años de bloggera y comenzar el tercero, con el post N°144. Estoy contenta por eso, y lo celebraré.
Soy profesora de enseñanza básica, estudié en la Escuela Normal Camilo Henríquez de Valdivia, y salí muy ilusionada cuando me titulé, como todos los jóvenes profesionales que creen que van a cambiar el mundo, y que se sacan la mugre trabajando , innovando, inventándose más trabajo, etc.
Los tiempos cambian, y si hace medio siglo el profesor era una autoridad, un guía, un amigo, ahora ya no tiene el mismo status, y se le ha perdido el respeto, a tal punto que ya muchos no se atreven a corregir a los niños y los dejan hacer y deshacer, pero no estoy de acuerdo con ese actuar, aún arriesgándome a obtener malas palabras de parte de los padres. El profesor no está ahí para "instruír" solamente, sino para "educar".