TRANSGÉNICOS
En Austria se publicó un estudio realizado a largo plazo, sobre los efectos de los transgénicos en la alimentación y sus conclusiones son preocupantes, por decir lo menos.
La fertilidad de los ratones alimentados con maíz transgénico disminuyó la descendencia con respecto a ratones alimentados con maís convencional, (tanto en cantidad de la camada como en peso.)
Los ratones alimentados con transgénicos tuvieron menos descendencia en la tercera y cuarta generación y estas diferencias fueron estadísticamente significativas.
Lo grave es que ese mismo maís transgénico, está aprobado para alimentación humana y animal en la Unión Europea, y "experimentar genéticamente con nuestros alimentos, es como jugar a la ruleta rusa con los consumidores y con la salud pública", afirmó Juan Felipe Carrasco, de Greenpeace.
Esta variedad de maíz transgénico (de Monsanto) es resistente a un herbicida y a algunos insectos, y se cultiva al aire libre en España, por lo que se contaminan las plantaciones cercanas destinadas a la alimentación.
La variedad NK 603 x MON 810 es un híbrido de 2 variedades transgénicas.
Este estudio es un ejemplo más de que no se puede garantizar la seguridad de los cultivos transgénicos. La toxicidad para la reproducción es un resultado absolutamente inesperado, y la Unión Europea lo declaró como seguro, error gravísimo, basada solamente en lo afirmado por la multinacional Monsanto pero sin hacer un estudio independiente, teniendo una actitud irresponsable.
