Cuidemos nuestra retina.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), por fumar muere una persona cada 8 segundos. Además, si un adolescente fuma durante 20 años, le quita 25 años a su esperanza de vida...y agreguémosle a eso, que puede padecer pérdida de visión hasta 5 años antes que un no fumador.
Está demostrado que acelera el proceso de envejecimiento celular, y agrava las cataratas y la degeneración macular asociada a la edad (DMAE). ¿Cómo se produce esto? Ocurre que las sustancias tóxicas inhaladas (del humo) se acumulan en todo el cuerpo al ser llevadas y repartidas por el sistema circulatorio y así llegan a los ojos.
El tabaco provoca y agrava la opacidad del cristalino (cataratas) y también del humor vítreo, que impide el paso de los rayos luminosos y conduce a la ceguera porque además llega una disminución de nutrientes y antioxidantes, responsables de mantener la transparencia del cristalino.
La degeneración de la mácula (parte central de la retina) obliga a los afectados a mirar de lado y a utilizar la visión periférica.
En esta enfermedad intervienen -además del humo del tabaco- la alimentación pobre en antioxidantes naturales, la exposición prolongada a la luz solar, y la hipertensión.
¿Cuáles son los síntomas?
Visión borrosa, ver líneas rectas como si estuvieran torcidas, distorsionadas, inclinadas o que desaparecen en algún punto, notar un aumento de la sensibilidad a la luz u observar luces que no hay, estimar las distancias y las alturas con alteración, experimentar dificultades para bajar una escalera, para reconocer a las personas, y en un proceso más avanzado, ver mancha negra al centro de la visión. A todo esto hay que ponerle freno, acudiendo al especialista.
Bueno, como antes dijimos, el humo del tabaco provoca sustancias tóxicas que viajan a todo el cuerpo por el torrente sanguíneo, de manera que provoca problemas en todos los órganos, y así como afecta los vasos sanguíneos del corazón, también provoca alteraciones en el sistema circulatorio peneano, y los datos revelan que fumar 20 cigarrillos diarios son suficientes para aumentar hasta un 60% el riesgo de padecer impotencia sexual en hombres de 30 a 40 años, cifra que se incrementa si fumar va unido a la ingesta de alcohol, el sedentarismo y una mala alimentación.


Jo dijo
Hay gente que fuma y bebe y se ponen ciegos. Estas personas enferman muy pronto.
Lee mi último post, hay una información importante sobre los spman.
Un abrazo,
Jo
7 Diciembre 2010 | 02:09 PM