La energía del futuro ya llegó.

Hace poco más de un año, comenté aquí sobre una isla danesa del Mar del Norte que es un oasis ecológico autosuficiente en la producción de energías renovables. Esa isla se llama Samso, y en la Revista Selecciones del Readers Digest para Latinoamérica del mes de noviembre, aparece un artículo que cuenta cómo se gestó esto que comenzó como un ambicioso experimento, y que, al encontrar al hombre indicado, éste logró en menos de 10 años convencer a los isleños y armar un proyecto fantástico en que se aprovecha el viento, la corteza de los árboles ,aserrín, paja de las granjas locales y paneles solares.
En 1998, Soren Hermansen, que era profesor de Ciencias Ambientales en una escuela secundaria de Samso, respondió a un aviso en que buscaban a una persona que se hiciera cargo de esta empresa, organizó reuniones en las aldeas, con grupos de 50 - 100 personas y les pidió cooperar , pero eran poquísimos los que creían que resultara, pero él les explicó que usarían varios medios diferentes, lograrían bajar las cuentas y además vender electricidad a un precio garantizado, y en menos de 10 años recuperarían los costos de construcción; luego los vientos se encargarían de generar ganancias constantes.
Por otro lado, este plan daría trabajo a los herreros, plomeros, carpinteros y otros artesanos locales, aparte de ingresos extras a los granjeros y al municipio de Samso.
Hubo algunos que alegaban que esos enormes molinos podían afectar el turismo, pero luego se convencieron de que eso no ocurriría y por el contrario...pero hubo un incentivo económico : El costo para los que aceptaran participar antes de mediados de 1999 sería de 13,5 dólares, y los que aceptaran después pagarían el costo real: 5.400 dólares, con lo que el 80% de los residentes, aceptaron.
Por otro lado, las comunidades optaron por la calefacción comunal por medio de quemar biomasa, en que cada fardo de paja de 600 kilos equivale a 200 litros de gasoil. La paja es llevada en una banda transportadora hacia una trituradora, de ahí cae dentro de un fogón que calienta el agua a 80°C y esta agua caliente es llevada a los hogares por una tubería, mientras que la ceniza sirve para abonar las tierras, y el humo se filtra.
Y se entusiasmaron al ver los resultados, al punto que por ejemplo Brian Kjaer tiene su casa lejos de las instalaciones de calefacción comunal, y siendo él electricista, buscó su propia solución el año 2007. Compró un molino de viento de segunda mano y con él calienta agua y tiene calefacción cuando sopla el viento, y cuando no hay, usa una caldera que funciona con aserrín y además, para tener agua caliente en verano, puso paneles solares. Hace un año compró un auto eléctrico de 2 plazas y funciona con la electricidad generada por su molino de viento, y con él se traslada por toda la isla, y Hermansen ha hecho un llamado a fabricantes de autos para que usen Samso como campo de pruebas de una nueva generación de vehículos eléctricos, para lo que piensa instalar acumuladores de reemplazo junto a las estaciones de servicio y evitar de esta manera demoras en la recarga. Esto, porque aún los camiones, tractores, coches, autobuses y transbordadores usan diésel o nafta, y quieren tener un sistema de transporte limpio.
Esta isla produce un 40% más de electricidad de la que consume.
Hermansen dice que si alguien quiere replicar esto en otra parte, no debe copiar sino usar los recursos locales y hacer participar a la gente. Ahora se han puesto el desafío de reducir el consumo de energía y han comenzado a mejorar la aislamiento de los edificios públicos, poniendo ventanas que conservan el calor, sistemas de iluminación inteligente, y usando la tecnología disponible.
En 2009, Hermansen recibió el Premio Gotemburgo del Desarrollo Sostenible, una especie de Premio Nóbel de Ecología.



nofler dijo
claro que sí se puede, ahora sólo hay que querer de verdad y que nos dejen de manipular!!!
Utrella!!!
14 Diciembre 2010 | 09:05 AM