¿Órganos de recambio?

Son muchos los pacientes que están necesitando ser trasplantados, porque alguna parte de su cuerpo dejó de funcionar, pero la escasez de órganos sanos hace que mueran muchos de ellos cada día, en muchos países.
Cuando se produce una donación, se estudia su compatibilidad con alguno de los pacientes que están en la lista para tratar de minimizar el riesgo de rechazo por parte del sistema inmunológico, y aún así, ese paciente trasplantado deberá tomar fármacos de por vida para evitar que su sistema ataque al nuevo órgano, pero como la investigación avanza día a día, se buscó otra solución a este problema, y ya los laboratorios médicos han logrado avances significativos: órganos bioartificiales hechos a medida, y que crecen usando las propias células del paciente.
Ya hay una treintena de personas que recibieron una vejiga creada en laboratorio, por ejemplo.
Lógicamente, unos órganos son más complicados de hacer que otros; dependerá de si tienen muchos vasos sanguíneos, si deben cumplir varias funciones, etc.
Por ejemplo la vejiga, al ser un órgano hueco, fue algo más fácil, pero pulmón, hígado, riñón o corazón, presenta otras complicaciones.
Para una vejiga se toman células sanas de la vejiga enferma, se multiplican en el laboratorio en lo que se llama una caja de Petri y cuando hay suficientes células, se aplican sobre una estructura de colágeno con forma de globo. Las células se ponen por capas, las uroteliales, que son las que recubren las vías urinarias, van al interior, y las células musculares van al exterior. Luego, se incuba en un biorreactor, a 37 grados celcio, con oxígeno y nutrientes, hasta que las células forman un tejido que funciona, lo que demora unas 6 a 8 semanas.
A veces no es posible reproducir un órgano de un paciente, porque está muy dañado por un cáncer, y la solución podría estar en un banco de células madre. Estas células se pueden obtener desde el líquido amniótico en el útero, al embrión no le perjudica en nada este procedimiento, y al tener unas cien mil muestras habría suficiente variedad genética para ser compatible casi con cualquier paciente, de manera que ya no habría que estar esperando cadáveres que no serían perfectamente compatibles.
Ya se ha logrado que estas células se conviertan en hígado, corazón o células de otros órganos. Por ejemplo un riñón ya se ha logrado que filtre toxinas de la sangre y además que produzca hormonas, de manera que cada día está más cerca la posibilidad de usar un riñón bioartificial y salvar una vida.

Miquel Feitús dijo
Apasionante
16 Marzo 2011 | 08:49 AM