Tecnología : una esperanza
A fines del año 2009 fue el lanzamiento de la misión SMOS (Soil Moisture and Ocean Salinity) de la ESA (Agencia Espacial Europea).
Al poco tiempo ya había imágenes de la temperatura de brillo de la superficie de nuestro planeta, que permiten obtener una clara información sobre las variaciones globales de la humedad del suelo y de la salinidad de los océanos, lo que nos ayudará en la mejor comprensión del ciclo del agua, a entender bien cuáles son los procesos de intercambio de agua entre la superficie de la tierra y la atmósfera, y a mejorar los modelos climáticos y meteorológicos, como también una aplicación práctica de estos datos tanto en la agricultura como en la gestión de recursos hidrológicos.
Esta "temperatura de brillo" es una medida de la radiación emitida por la superficie de la Tierra, y hay que procesar estas imágenes para obtener al final los datos sobre la humedad del suelo y la salinidad de los océanos.
Aún se está trabajando en mejorar las imágenes para que los científicos las utilicen.
El Radiómetro de Microondas basado en la Síntesis de Apertura (MIRAS) toma una instantánea de la temperatura de brillo de la superficie de la Tierra cada 1.2 segundos, y a partir de estas imágenes se puede deducir el nivel de humedad de las capas superficiales del suelo y la concentración de sal en la superficie de los océanos; de este modo, si la temperatura de brillo es alta el resultado son suelos secos y por el contrario, si estas temperaturas son bajas, indican zonas húmedas, lo que explica que las masas de agua del planeta aparezcan como zonas frías.
El satélite, de casi 700 kilos, se ubicó a una altitud media de 758 kilómetros.


Al cabo de año y medio de mediciones, son muchos los beneficios de obtener estos datos. Por ejemplo, este par de imágenes nos muestra que Europa Occidental ha tenido una primavera excepcionalmente seca y que influye en muchos aspectos.
Hay que saber que la cantidad de agua almacenada en los terrenos influirá directamente en la agricultura, y que determina el crecimiento de las plantas y la producción de las cosechas, y si hay sequía éstas tendrán serios problemas, como también se incrementa el riesgo de incendios forestales.
Estos datos sirven para tomar medidas y minimizar los problemas. Por ejemplo ahora, las autoridades en Francia, Reino Unido y Países Bajos han introducido restricciones en el riego de las cosechas; en el cantón suizo de Zúrich se retiraron las truchas del río Töss antes de que su hábitat se seque por completo.
Conocer la humedad del suelo es fundamental para realizar predicciones de la temperatura, humedad del ambiente y nivel de precipitaciones, y estos datos permiten estimar el contenido de agua en el terreno hasta una profundidad de 1 a 2 metros, capa conocida como "zona de raíces", que es la reserva de la que se alimentan las plantas, que terminarán liberando el agua a la atmósfera a través de la transpiración de sus hojas.
Fuente: iAgua.es




lasrecetasdeteresa dijo
Muy bueno tu posts. Hay que tomar conciencia y no seguir cargándonos la tierra.
Un abrazo
3 Junio 2011 | 12:56 PM