Soy profesora de enseñanza básica, estudié en la Escuela Normal Camilo Henríquez de Valdivia, y salí muy ilusionada cuando me titulé, como todos los jóvenes profesionales que creen que van a cambiar el mundo, y que se sacan la mugre trabajando , innovando, inventándose más trabajo, etc.
Los tiempos cambian, y si hace medio siglo el profesor era una autoridad, un guía, un amigo, ahora ya no tiene el mismo status, y se le ha perdido el respeto, a tal punto que ya muchos no se atreven a corregir a los niños y los dejan hacer y deshacer, pero no estoy de acuerdo con ese actuar, aún arriesgándome a obtener malas palabras de parte de los padres. El profesor no está ahí para "instruír" solamente, sino para "educar".
charlitox dijo
Tienes razón, Gabriela!!!
Es que estos sevillanos son bastante cansinos y petardos...
Besos
6 Agosto 2011 | 08:19 PM