¡¡ El tamaño sí importa !!

Una cosa es nuestra edad cronológica, y otra harto diferente es nuestra edad biológica.
Para la primera sólo nos basta saber en qué fecha abandonamos el vientre materno, y qué día es hoy, para sacar la cuenta.
Para saber nuestra edad biológica hacen falta recursos económicos para comprar el kit y usando una muestra de nuestra sangre medir el largo de los telómeros; es decir de las puntas de los extremos de los cromosomas.
Los telómeros son estructuras ubicadas en los extremos de los cromosomas, cuya función es proteger nuestra información genética. De manera natural, los telómeros se van acortando cada vez que una célula se divide para multiplicarse. Cada vez que eso sucede pierden una parte. El desgaste del telómero, a la larga, impide su función protectora del cromosoma y lleva a la célula a la muerte. De esta manera, los telómeros muestran el envejecimiento biológico del organismo y por eso se acortan a medida que sumamos años.
Para poder imaginarnos cómo es esto, pensemos en cómo se ve un cordón de zapato, en que las puntas de plástico vendrían a ser los telómeros.
¿Y cuál es la función de estos apéndices? Evitar la alteración del material genético al desgastarse. Entonces, mientras más largos estén, será mejor, porque los telómeros cortos se han relacionado con un riesgo mayor de tener problemas de salud como por ejemplo padecer diabetes, o enfermedades cardiovasculares, o incluso algunos tipos de cáncer, pero no es como tener una bola de cristal para predecir cuán longevos seremos.
En la revista Nature, Elizabeth Blackburn, investigadora que con sus estudios sobre los telómeros compartió el Nóbel de 2009, cofundó una empresa fabricante de una de esas pruebas para conocer la "edad biológica" y dice que puede darnos una idea del riesgo que tenemos de contraer diversas enfermedades graves, y todo indica que proteger los telómeros será un asunto de sentido común, en el sentido de que parece que el tabaquismo y la obesidad los van acortando y tal vez consumir ácidos grasos omega 3 los alargue, el ejercicio regular sería una forma de reparar la alteración que provoca el estrés.
En un estudio donde se leen trozos de genoma de miles de individuos , unos ordenadores buscan después coincidencias que se puedan relacionar con alguna enfermedad y los pequeños cambios genéticos detectados se encuentran cerca de un gen que se sabe hace tiempo que se relaciona con el envejecimiento celular y es el llamado TERC, que fabrica la telomerasa.
Esta telomerasa, es una herramienta de nuestras células que se encarga de mantener intactos los telómeros que funcionan como un marcador de la edad celular: a más años, más divisiones celulares, y más cortos son los telómeros., y cuando éstos llegan a un tamaño minimo, las células dejan de funcionar. Se convierten en células viejas "desactivadas", incapaces de participar en las funciones normales del tejido donde se encuentran, y se piensa que esto podría jugar un papel importante en el envejecimiento general del organismo.
La telomerasa evita que los telómeros se acorten, es decir que la célula parece siempre joven. Esto es algo muy peligroso. El sistema de envejecimiento es una forma de garantizar que una célula que lleva tiempo rondando y acumulando lesiones en su ADN no va a enloquecer de repente. Cuando falla esta protección, puede aparecer un cáncer muy fácilmente. Así, pues, "desconectar" el control de calidad que representan los telómeros puede alargar la vida de la célula, sin duda, pero la convierte también en un peligro potencial para el organismo. Es por eso que la mayoría de las células adultas no fabrica telomerasa, y es por eso también que las células cancerosas aprenden muy pronto a fabricarla y dan así el primer paso para convertirse en inmortales.
Y otra cosa que aporta este estudio, es que se ha visto que al lado del gen TERC hay unos marcadores genéticos que se asocian con las personas que tienen en sus células telómeros más cortos de lo que les corresponde por edad, y esto demuestra que hay individuos que están genéticamente programados para envejecer más rápido, aunque no está del todo claro que una persona con telómeros más cortos llegue necesariamente a la vejez en peores condiciones o que viva menos años, y finalmente, la diferencia entre la edad de los telómeros de esas personas que "envejecen peor" y su edad biológica real es sólo de entre 3 y 7 años.
Hace poco se encontró que una forma del gen FOXO3A es más común en personas longevas, y de este modo, poco a poco iremos entendiendo mejor el proceso de envejecer, y habrá que ver cómo aprovechamos toda estas informaciones para incrementar nuestra esperanza de vida.
Fuente: Selecciones sept 2011
La Tercera.
Elmundo.esSALUD.






fenicia dijo
Que interesante chica!! contigo siempre se aprenden cosas importantes.
kisses
7 Febrero 2012 | 11:29 AM