"Peligros del turismo".
Cuando hablamos de turismo, lo hacemos pensando en potenciar lugares hermosos, en mostrar las maravillas de nuestro planeta aún tan desconocido, pensando en desconectarnos del diario vivir, de las tensiones del trabajo, en cargar nuestras pilas para enfrentar un año de estudios...y nos preocupamos de qué comodidades encontraremos en el hotel o en el camping, o en el barco, o talvez en el tren...
Pero hay un tema que debe preocuparnos también, no sé si más que las deseadas comodidades pero sí que es necesario ser conscientes de que nuestro paso por un lugar, debe generar el menor impacto posible.
Pensando en esto, les planteo un par de cositas en qué poner atención...
A fines del año pasado se inició un incendio en Torres del Paine en la Patagonia chilena y el causante fue un turista israelí que quemó un trozo de papel higiénico contraviniendo todas las recomendaciones hechas por los organismos chilenos que advierten de esto debido a las grandes extensiones de pastizales secos por la falta de lluvias, y al viento que reina permanentemente...Se quemaron 17 mil hectáreas de bosques y pastizales y aún quedan algunos focos porque el acceso es difícil para las brigadas que combaten incendios, y el viento impide el combate aéreo la mayor parte del tiempo.

El turista israelí, Rotem Singer de 23 años, fue formalizado y se comprometió a pagar 5 millones de pesos, poco más de 7000 euros, la nada misma si pensamos en todos los recursos que Chile ha tenido que movilizar y todo lo que nos costará como país, reforestar.
Y no hemos hablado de la fauna autóctona y con varias especies en peligro de extinción.
También se comprometió con la ayuda de una ONG israelí para la recuperación del parque; veremos qué pasa más adelante porque para que el viento no empobrezca más la capa de tierra vegetal, hay que apresurarse en plantar especies autóctonas, las que demorarán muchísimo en crecer, dado el clima y las temperaturas que dominan esta región.
Y no es primera vez que un turista extranjero nos viene a hacer este regalito...Ya el 2005, uno procedente de la República Checa devastó 15 mil hectáreas al encender una cocinilla en lugar no autorizado
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Todos los años nuestros bosques son víctima de conductores desalmados que sólo piensan en ellos, que fuman pero no quieren ensuciar el cenicero de su coche, y hacen lo mismo que en la ciudad: tiran la colilla fuera y no miran dónde cayó.
Esto mismo hacen los paseantes que fuman mientras caminan y luego botan la colilla sin apagar...
¿Y qué podemos hacer? ¿Es que acaso hay que andar detrás de cada uno y cobrarles una multa gorda...bien gorda?







Teresa Santomil dijo
Precioso, precioso... Señora Ministra escoje usted muy vien los
temas... vendre con frecuencia a sus conferencias.... beso
10 Febrero 2012 | 11:21 PM